Juegos hechos con IA: cómo nacen
Buena parte de los juegos con IA del directorio no tienen IA durante la partida: la IA estuvo en el taller. Sus autores los presentan como construidos con asistentes que escriben código, y a eso se le suele llamar vibe coding. Esta guía explica el término, cómo suele ser el proceso, qué se nota al jugar y cómo hacerse una idea rápida de la calidad de uno de estos juegos.
El término
«Vibe coding» es una expresión popularizada por Andrej Karpathy en febrero de 2025. Describe una forma de programar en la que se le cuenta a un asistente de código lo que se quiere, se prueba el resultado y se itera, sin leer necesariamente todo el código generado. Aplicado a los videojuegos, permite que alguien con una idea y poca experiencia técnica llegue a algo jugable en poco tiempo.
Un ejemplo claro es SpaceRunner, cuyo título web lo presenta como un juego «vibe coded» por alguien que no sabe programar. También ha habido jams dedicadas al tema: Dank Duel indica que se creó para la Vibe Jam 2025.
La cadena de fabricación
No hay una receta única, y no sabemos qué herramientas usó cada autor: lo que cuenta la ficha es lo que dice la página. El proceso típico del vibe coding va de la idea a unas instrucciones al asistente, después a una prueba en el navegador, a ajustes y, por último, a la publicación.
Lo que sí se ve en las URL es que muchos de estos juegos viven en plataformas de alojamiento con plan gratuito, como Vercel, Netlify o Render. En cuanto a la tecnología, los motores web son frecuentes: The Agency cita Three.js, igual que SnowGlider. Flight Simulator 2025, por su parte, figura bajo el identificador @levelsio.
Qué se nota al jugar
Para quien juega, el resultado tiene ventajas claras. La iteración rápida permite que existan ideas raras que un estudio difícilmente financiaría: un juego de lucha con memes, un simulador de nómada digital, un puzle en el que tu sombra te sigue un turno tarde. Hay además variedad de formatos, desde puzles diarios hasta shooters, carreras y simuladores, y varios se abren directamente en el navegador.
Esa frescura convive con una gran diversidad de acabados. Algunos juegos parecen pulidos, otros son demos, y la propia ficha de MANY ROADS lo dice así: es una demo alfa. Conviene tomarlos como lo que son: un taller de ideas más que un catálogo de producciones cerradas, donde cada hallazgo se descubre probando.
Los límites
La calidad es desigual y los errores son más frecuentes que en un producto de estudio. Un juego multijugador depende de un servidor que su autor tiene que mantener, y si lo apaga la partida se queda vacía. Algunos incluyen anuncios o ventanas emergentes, y no todos están cuidados para móvil. Por eso no prometemos que todo funcione igual en cada dispositivo.
También es incierto el futuro: un autor que publicó un proyecto en un fin de semana puede no actualizarlo nunca. Por eso damos la fecha del control, el 16/10/2026: un enlace que responde hoy puede dejar de hacerlo mañana.
Cómo juzgar uno en dos minutos
Primero, el tiempo de carga: si tarda mucho o falla en un navegador normal, mala señal. Segundo, los controles: un buen juego explica qué teclas o gestos usar sin obligarte a adivinar. Tercero, la pantalla de game over: ¿se puede reiniciar con claridad, hay puntuación o mejor marca?
Después, prueba en el móvil si piensas jugar desde él. Y vigila los anuncios y las peticiones de registro o pago: si las hay, deben ser evidentes antes de que inviertas tiempo. Si todo eso va bien en dos minutos, merece la pena seguir.